Vacío interior

Hoy medito y escribo sobre el vacío interior que en ciertas etapas de la vida tiene nuestra mente y que muchos de ustedes me escriben para que comparta.

No he conocido humano que en algún momento de la vida no hayamos tenido este vacío interior.

Cuando nos sentimos vacíos necesitamos rellenar el hueco -decía mi abuelita-. Hoy también lo pienso yo así de alguna manera.

Hasta pensaría que nos llenamos de miedo.

El mismo miedo nos lleva entre la maldad y la bondad, dos formas duales de percibir la realidad me parece. También vamos por ahí juzgando o callamos por temor a destrozar lo que en realidad amamos.

Es una etapa de la vida inexplicable donde insaciable el Ser busca a fuera lo que no SABE ENCONTRAR adentro: comida, sexo, compras, licor, drogas…

Difícil de explicar el sentimiento de vacío interior, que se aferra a nuestra alma con fuerza.

Digo alma pero no está científicamente comprobado donde se ubicará este vacío interior.

Conozco una persona que puede tenerlo todo y, sin embargo, siente un profundo hueco en su interior.

Sentir ese vacío interior es pensar que nuestra existencia no tiene sentido, a pesar de que nuestro alrededor demuestre todo lo contrario.

Es cómo un tarro grande con algo pequeño dentro que suena y suena.

De todas formas, el vacío interior es una emoción que lesiona nuestra configuración emocional, tal vez sean heridas no curadas a tiempo y que nos complican la existencia.

Sentirse derrotadas, no quieren pensar, sus fuerzas flaquean y hasta la enfermedad llega.

Si tuviera que elegir un adjetivo para definir el vacío interior, el más adecuado sería indiferencia.

El vacío interior es indiferente porque es incomprensible e insoportable, porque todo recuerda a que sentimos una necesidad de algo que MUCHAS VECES no conseguimos determinar que cosa es.

Los estudios científicos suelen llamar a este vacío interior o vincularlo a causas asociadas a la depresión, ansiedad, una desconexión del sistema pre-frontal con el sistema límbico se presenta como la hipótesis neurobiológica.

¿Cómo llenar este vacío interior? Es la pregunta…

Cuando una persona siente ese vacío interior, parece como si una serie de emociones negativas decidieran aliarse, coger fuerza y complicar nuestra vida.

Aparece la desmotivación, la desilusión, la insatisfacción, la angustia, el hastío o la tristeza para adueñarse de nosotros .

La lucha contra el vacío interior no es fácil.

Y no es fácil por eso:

Porque luchamos; creamos resistencias que nos atrapan en medio de la incomprensión y del dolor.

No se trata de luchar. Se trata de AMAR, de FLUIR… DE APRENDER A MOVERNOS EN ESE ESTADO DE FLUIR AMOR LO MÁS CONTINUADAMENTE POSIBLE, PORQUE SINO…

Caer atrapado en sus garras es tener la sensación de que estamos a la deriva, inmersos en un mar de dudas e inseguridades. Nos invade ese vacío interior…

Uno puede decidir dejarse vencer por estos deseos o coger las riendas y AMAR.

Lo que acabará por disolver todo el problema.

Para ello hay que comenzar la tarea de conocer y aceptarnos a nosotros mismos.

Hay que bucear en nuestro interior, identificar los factores que provocan ese cúmulo de emociones negativas para ponerles remedio .

Exteriorizar lo que sentimos y hablar de lo que nos atormenta suele ser una buena manera de comenzar a sanar nuestras heridas emocionales… y comenzar a llevar nuestro vacío interior

Pide ayuda, no siempre tenemos todas las herramientas que necesitamos para solucionar nuestros problemas.

Pedir ayuda no significa ser débil, sino tener la capacidad de darse cuenta que necesitamos a alguien para afrontar nuestro problema.

Valora lo que tienes, no se trata de ser conformista, sino de aceptar la realidad tal y como es .

Céntrate en aquello que te hace sentir bien, potencia tus virtudes y trata de no dejarte dominar por tus defectos.

Sé consciente de que la perfección no existe y que cada uno de nosotros somos únicos e irrepetibles.

Nadie es perfecto, perdónate a ti mismo.

Una de las terapias a seguir es la del Ho’oponopono, es un arte hawaiano muy antiguo de resolución de problemas.

Ho’oponopono significa: “enmendar” o “corregir un error”.

Según esta filosofía, todo lo que aparece en nuestra vida es un pensamiento, una memoria, un programa funcionando (un error) y se presenta para darnos una oportunidad de soltar, de limpiar, de borrar.

Lo siento, perdón, gracias, te amo.

Es la práctica del ‘Ho’oponopono’ que me parece apropiada para el vacío interior y existencial.

vacio interior

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