Momentos difíciles en la vida

A continuación la historia de la pequeña alma… que nos ayudará a entender los momentos difíciles en la vida un poco mejor.

Había una vez un alma que sabía que ella era Amor y Luz. Pero sin haber experimentado momentos difíciles en la vida…

Era un alma nueva, y, por lo tanto, ansiosa por experimentar.

“Soy Amor… – decía -. Soy Luz.”

Pero todo lo que supiera al respecto y todo lo que dijera al respecto no podían sustituir a lo vivido… a la experiencia.

Y en la esfera de la que surgió esta alma no había sino la Amor/Luz.

Todas las almas eran grandiosas, todas las almas eran magníficas, y todas las almas brillaban con un brillo imponente. Todas estas almas ya habían pasado por momentos difíciles en la vida… por lo tanto ya habían crecido.

Así, la pequeña alma en cuestión era como una vela en el sol.

En medio de la más grandiosa Luz (de la que formaba parte), no podía verse a sí misma, ni experimentarse a sí misma como quien era y lo que realmente era.

Sucedía que esta alma anhelaba una y otra vez conocerse a sí misma. Y tan grande era su anhelo, que un día Dios le dijo:

  • ¿Sabes, pequeña, qué deberías hacer para satisfacer este anhelo tuyo?
  • ¿Qué Dios mío? ¡Quiero hacer algo, siii….! – dijo la pequeña alma.
  • Debes separarte del resto de nosotros – respondió -, y luego debes surgir por ti misma de la oscuridad. Requieres de momentos difíciles en la vida…
  • ¿Qué es la oscuridad, oh, amado Padre ? – preguntó la pequeña alma.
  • Lo que tú no eres – le respondió, y el alma lo entendió.

Y eso hizo el alma, apartándose del Todo, e incluso yendo hacia otra esfera. En esta esfera el alma tenía la facultad de incorporar a su experiencia todo género de oscuridad. DEBÍA tener momentos difíciles en la vida…

Y así lo hizo.

Pero en medio de toda aquella oscuridad, gritó:

¡Padre, Padre! ¿Por qué me has abandonado?

Igual que vosotros en vuestros momentos difíciles en la vida más negros… Pero Yo nunca os he abandonado, sino que estoy siempre a vuestra disposición, dispuesto a recordaros quienes sois realmente; dispuesto, siempre dispuesto, a recibiros en casa.

Así pues, sé la Luz en la oscuridad, y no la maldigas.

Y no olvides quién eres mientras dura tu rodeo por el camino de lo que no eres, mientras pasas por esos momentos difíciles en la vida. Pero alaba la creación, aunque trates de cambiarla.

Y sabe que lo que hagas en los momentos de más dura prueba puede ser tu mayor triunfo, ya que la experiencia que creas es una afirmación de quién eres, y de quién quieres ser.

Los momentos difíciles en la vida, son los que verdaderamente nos hacen APRENDER, CRECER y PROGRESAR.

momentos dificiles en la vida

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *